martes 26 de julio de 2011

AULLIDOS FILOSÓFICOS PARA NIÑETES ANDRÓGINOS IV


El Vuelo de Empédocles


Empédocles de Agrigento fue un Maestro que, habiendo leído los símbolos del fuego, obtuvo sus secretos y los usó para enseñar. Pero también para pontificarse, y por ello fue absorbido por el volcán. Al parecer fue el Etna: el mismo magma. Fue declarado Dios en vida y ese camino te lleva a caer otra vez, aunque todos seamos seres caídos. Pero la enseñanza griega es una y la misma: mantened el equilibrio. Sofrosine, hermano, como hace la luna que gravita en el orbe terráqueo para darnos prudencia. Todo es cuestión de aplicar las enseñanzas del claroscuro español.

Los poemas de Empédocles, al igual que los de José Asunción Silva, son ejemplo de que Las Musas existen y que los artistas nos consagramos a ellas. Robert Graves dice que la musa es la mujer amada. Calamaro explica qué no son las musas. Yo he renunciado a recibir tres títulos de Master en Europa por negarme a sacrificarlas. Aún así Italia me lo ha concedido por la lógica razón de que ellos nunca dejarán de creer en Beatrice. Todos debemos leer a Hesiodo y sobre todo escuchar la naturaleza y las enseñanzas de los fisiólogos presocráticos, quienes eran un poco menos avanzados que nuestros indígenas americanos, pero a los cuales sí entendemos.

Ahora bien, no hablaremos de la leyenda de un espíritu que es, sobre todo, construcción de la imaginación humana. Hablamos siempre de Empédocles, queridos amigos. Vamos a referirnos a su alta filosofía, tema del cual se puede hablar en Colombia y en América Latina, donde no hemos cerrado el intelecto humano aún del todo, como en la triste Francia, que no quiere dejarle de pegar a la negra. Me refiero al sometimiento de la mujer por la incredulidad de la democracia liberal (engendro realista). Y como no hemos cerrado el espíritu, podemos entender qué quería decir alguien que recitaba:


Fr. 4
“Ciertamente los espíritus inferiores tienen tendencia a no creer en los dominios del espíritu,]
pero tú, como te lo exigen las órdenes de nuestra Musa,
recibe el conocimiento analizando cada argumento en el fondo de tu alma.”

Fr. 6
“Ante todo, aprende las cuatro raíces de todas las cosas:
Zeus el magnífico y Hera que da la vida; también Aidoneo.
Y Nestis, que hace correr con sus lágrimas las fuentes de los mortales.”

Fr. 8
“Todavía quiero decirte otra cosa: no hay creación para nada de lo que
es perecedero, ni tampoco desaparición en la funesta muerte,
sino que solamente existe mezcla y modificación de lo mezclado,
porque creación a este propósito es sólo una denominación dada por los hombres.]”



Más claro no canta un gallo, ya que Empédocles, más aún que Heráclito, era todo un ser ígneo que no mataba toros, si no que bailaba encima de ellos, como los atlantes. - ¿No les dije ya que él sabía todo sobre el fuego? Tanto lo sabía que llegó a resucitar muertos, a ser llevado en andas por las calles de Agrigento y sostuvo una fiesta de varios días durante su boda, para lo cual le dio a la noche luz. Entonces del volcán se escuchó un grito: - ¡Empédocles!

Y Empédocles salió volando hasta las profundidades del fuego. Dicen que una chancla suya quedo en los alrededores. Más sabe Alá. Que descansen ambos en paz y que Dios les de cobijo. Amén. Este maestro de las luces se dedicó a hablar de los cuatro elementos, de la construcción y destrucción de todas las cosas, y a tomar hidromiel con leche. Nunca reveló el misterio eleusino aunque estuvo cerca, muy cerca. Tanto así que miren lo que desató, su ardid.

Como no soy Marcel Schwob no escribiré su Vida Imaginaria. Cada cual con lo suyo, léanlo a él, por favor. Vamos a discutir ahora un pequeño asunto: el fragmento más oscuro, el número 15. O sea el más iluminado, el cual ha sido aislado por los amigos Kirk & Raven, esos filólogos alemanes que tanto bien nos hicieron al reconstruir rompecabezas de piedras rotas por los galos que negaron su ascendente druida y vasco e irlandés. Todos sabemos muy bien quién fue el que quemó la Biblioteca de Alejandría. Gloria a vos, amor.

Allí enseña que la unidad y la multiplicidad juegan a permutar cifras, constantemente, para mantener el equilibrio del Pluriverso. También afirma que “Afrodita o Alegría” son dos condiciones del espíritu que, permutándose desde el uno hasta la totalidad, engendran cambios en la gravedad. Ella, dice, es innata a todos los hombres (hablamos de la conciencia), y se obtiene su centro a través de la paideia (educación completa) y de la areté (más alta sabiduría espiritual). La unión de ambas es el misterio de la comunión católica, la cual engendra al pan, o sea el equilibrio de las cosas, a través del vino. Pan y vino, Dionisos y Eleusis. Hablamos de las religiones indígenas que formaron los cultos mediterráneos antes de la época oscura de Platón y de Empédocles. Léanlo pues:


Fr.15. En efecto, como he dicho ya cuando exponía la finalidad de mi enseñanza]
debo hacerte un doble anuncio: tanto el Uno crece a partir del múltiplo
hasta permanecer solo, como se divide de nuevo y del Uno surge el múltiplo.
El fuego, el agua, la tierra y la inmensidad del aire,
Aparte de ellos y como su igual, el Odio funesto
Y entre ellos, el Amor, semejante en extensión y profundidad.
Contémplale en espíritu y no permanezcas inmóvil, sentado, con atónita mirada.]
Es aquél que está considerado como innato en los miembros de los hombres;
Por su mediación tienen pensamientos de amor, gracias a él ejecutan obras de concordia.]
Le dan el nombre de alegría o de Afrodita.
Ninguno de los hombres le ha visto moviéndose
Entre ellos; pero escucha, tú, la continuación de mis palabras que no engañan...]”



Para ello os invito a continuar con Kirk & Raven, quienes compilaron estos fragmentos. O a pedirme que escriba más sobre este Maestro iluminadísimo. Ahora quiero hablar es sobre la finalidad telúrica de toda enseñanza, y cuando hablo de telós hablo de fin último, porque siempre estamos hablando en griego, mis queridos renacuajos. Toda enseñanza tiene como fin el equilibrio del arte. En la música: Armonía y Melodía. En Atletismo: Reglamentación y Fundamentación. En Matemáticas: Aritmética y Geometría. En Filosofía: Logos y Mitos. Etcétera. (No me imagino qué pueda ser en Criminalística o en Investigación Judicial, eso sí que es un misterio.)

Todo lo simple y complejo se encuentra en todo constantemente, desde una piedra hasta un trazo de un árbol o una rama de tomillo. La cuestión es darle el verdadero valor a las palabras con las cuales se piensa, y activar constantemente la representación imaginaria de las cosas, que es de donde viene el equilibrio de todos los sistemas. Y los sistemas son cuatro y seguirán siendo siempre cuatro, porque así funciona nuestra gravedad terrena: El Aire, El Agua, El Fuego y El Viento. Nosotros estamos llamados a fecundar los pasos de los ríos, a sembrar bosques, abrir fronteras, fermentar la caña, hacer el amor, cantarle a la luna, estudiar álgebra, hacer palacios de arena con agua, sol y luna. Todo a favor del equilibrio y la salud de las cosas y las almas.

Y sobre todo del arte, amor.

^^^
Salónica, 15 y 7 y 2011
Silvio José Bolaño y Robledo

Visitas