No pude recordar que al ángel juré
Volar sobre sus alas en mi cuarto
Con un árbol de faro en el ombligo
Las semillas regadas en la hamaca
Y un caracol girando intermitente
Considerando el misterio materno
En el útero trece de mi canto
Tus bosques atraviesan los océanos
Con un árbol de faro en la garganta
La madre blanca gira en traje negro
Con un árbol de faro en tu mirada
Sus espadas de plata nos fecundan
Con un árbol de faro entre las piernas
Si ya cayó la arena de sus manos
Duerme la niña en una playa eterna
Con un árbol de faro entre las almas
Silvio Bolaño, Árbol de Vida Nueva
23 de octubre- A Maye IM
jueves 25 de octubre de 2007
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2 comentarios:
Maestro;
es un honor, todo un honor poder llamarlo así.
Algería,
que viva la palabra,
que viva!
enano te quiero
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